Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

¿Qué es el bullying y qué efectos tiene?

 En Noticias

¿Qué es el bullying?

En los últimos años ha aumentado el uso de esta palabra y, probablemente, no sepas muy bien que es lo que significa. Bullying, también conocido como “acoso escolar” y “hostigamiento escolar”, viene del inglés y está compuesta por “bully”, que quiere decir “matón” o “peleón” a la que se le incluye la terminación “ing” que indica acción. En nuestro vocablo puede ser definida como maltrato o conducta agresiva de un individuo hacia otro, que constantemente se repite en el tiempo con el fin de producir daño premeditadamente a este. Se caracteriza por ser un comportamiento cruel, brutal y muchas veces inhumano con el objetivo primordial de infligir daño a una persona para asustarla o someterla.

 

Es un problema importante a nivel psicosocial que se da con frecuencia en las aulas de todo el mundo. A pesar de la creencia de que el bullying se da con más frecuencia en centros escolares más próximos a zonas más desfavorecidas desde un punto de vista económico, lo cierto es que el acoso escolar no hace distinciones sociales ni de sexo, pero si hay datos que apuntan a que cuanto más grande es el centro escolar mayor riesgo de que exista acoso escolar entre sus alumnos.

Tipos de víctimas

Actualmente sabemos que existen dos tipos de víctimas y que se mantienen en dicho papel por  características comunes:

  • Las víctimas pasivas: Suelen ser jóvenes con baja autoestima, cautelosos, inseguros, ansiosos, sensibles y dependientes. Permanecen en el papel de víctimas por ser personas demasiado tímidas, con ciertas dificultades para hablar de las situaciones de acoso que están viviendo, tienden a culparse y carecen de apoyo de los profesores y sus compañeros/as.
  • Las víctimas provocadoras: Suelen presentar dificultades tanto en la regulación emocional como en la conductual, además de ser impulsivos e hiperactivos y presentar un bajo rendimiento académico. Permanecen en el papel de víctimas por provocar al acosador aunque, en esta ocasión, sí suelen quejarse del acoso que están sufriendo (a diferencia de la víctima pasiva), provocan a otras víctimas agresivas y tienden a tener un temperamento caliente.

Incidencia y tipos de acoso escolar

El estudio realizado por el Centro Reina Sofía sobre violencia entre alumnos nos dice lo siguiente:

  • El 15% de los estudiantes entrevistados declaran ser víctimas de acoso escolar.
  • El tipo de acoso más común es el maltrato emocional (83%), seguido del físico (51%).
  • Los alumnos/as que declaran haber sido testigos de algún acto de violencia escolar es el 71%.
  • La mayor incidencia se da durante el prime ciclo de la ESO (de 12 a 14 años) y va descendido paulatinamente hasta el cuarto curso (16 años).
  • Las victimas varones son más frecuentes (57%).
  • Los chicos son más propensos a las agresiones físicas y verbales, mientras que las chicas lo son más a las conductas relacionadas con la exclusión o la intimidación psicológica.

Probablemente sepas que no todos los tipos de acoso escolar son iguales, por eso, a continuación detallo 6 tipos de bullying que podemos encontrar más a menudo dentro de los centros escolares, aunque podemos encontrar, frecuentemente, situaciones de varios tipos de acoso contra la misma víctima durante mucho tiempo.
Estos son:

  • Físico: Es el más común, sobre todo en chicos. Incluye acciones orientadas a producir daño físico. Además, en ocasiones, se produce robo o daño intencionado de las pertenencias de la víctima.
  • Psicológico: En este caso se produce una intimidación, persecución, manipulación y amenazas a la víctima. El daño que se produce principalmente va orientado a la autoestima de la víctima y a su sensación de temor y desprotección. Tiene el problema añadido que es el tipo de bullying más difícil de detectar por parte de profesores y padres, dado que son formas de acoso o exclusión que suelen darse a escondidas de cualquier persona que pueda advertir de la situación.
  • Verbal: Son acciones no corporales que tienen la finalidad de discriminar, difundir chismes o rumores, excluir a la persona, utilizar bromas insultantes y repetitivas, insultar, burlarse, reírse de la víctima, generar rumores de tipo racial o sexual, etc. Este tipo se suele dar más en chicas que se van acercando a la adolescencia.
  • Sexual: Va encaminado a la inducción o abuso sexual o referencias malintencionadas a partes íntimas de la persona. En este tipo se incluye el bullying homófobo, el cual hace referencia a a motivos de homosexualidad real o imaginaria.
  • Social: En esta ocasión lo que se pretende es aislar a la víctima del resto del grupo, ignorándolo, aislándolo, excluyéndolo y/o tratándolo como un objeto.
  • Ciber-bullying: Con el mayor uso de las nuevas tecnologías, es cada vez más frecuente este tipo de actos. Es un acoso grave y preocupante por la gran visibilidad y alcance que se logra de los actos de humillación contra la víctima y el anonimato en que pueden pertenecer los acosadores. Los canales más utilizados para este acoso son: teléfonos móviles, redes sociales, whatsapp, sms, chats, suplantación de identidad, etc.

 

Principales efectos negativos del bullying a corto y largo plazo:

El acoso escolar puede causar lesiones físicas, problemas sociales y emocionales, e incluso en casos extremos puede conducir al suicidio de la víctima. Además, las víctimas de bullying sufren más trastornos de la ansiedad y depresión cuando llegan a la vida adulta.

 

Los principales efectos negativos con los que se puede enconetrar una persona que sufre hostigamiento escolar son:

  • Disminución de la autoestima.
  • Actitudes pasivas.
  • Trastornos emocionales.
  • Problemas psicosomáticos.
  • Depresión, ansiedad y pensamientos suicidas.
  • Bajo interés por los estudios, lo que puede llevar a un menor rendimiento y fracaso escolar.
  • Aparición de trastornos fóbicos.
  • Sentimientos de culpabilidad.
  • Alteraciones conductuales: intromisión, introversión, timidez, aislamiento social y soledad.
  • Problemas sociales y familiares.
  • Insatisfacción familiar.
  • Trastorno de estrés postraumático.
  • Rechazo a asistir a la escuela.
  • Manifestaciones neuróticas y de ira.
  • Sufrir de una sensibilidad extrema.

 

El agresor, una víctima más

Que un niño decida hacer daño a otro nos hace intuir que puede estar viviendo diferentes problemas  no visibles a simple vista. Puede que tenga carencias afectivas, que algo no vaya bien en su entorno familiar y que necesite desahogar el odio que lleva dentro y atacando sienten que se olvidan de los otros problemas.

 

¿Cómo podemos prevenir e intervenir en esta situación?

Como se ha comentado anteriormente, diferentes características de la persona ayudan o empeoran la posibilidad de ser victimas de acoso por sus compañeros/as. Por ello, es bueno valorar si su hijo/a carece de algunas de estas habilidades que le han llevado, o puede llevarle, a sufrir de acoso escolar, cuando gracias al desarrollo de las mismas podría haber actuado y haber evitado que sea  víctima de bullying:

  • Habilidades sociales: Le permiten socializar con otras personas, iniciar conversaciones y juegos, transmitir simpatía y tener capacidad para hacer amigos/as y mantenerlos en el tiempo.
  • Estrategias de resolución de conflictos: son habilidades que le ayudan a gestionar de una manera adecuada las peleas, discusiones, provocaciones en las que se puede ver envuelto/a, empleando estrategias positivas para resolver los conflictos a través del dialogo e, incluso, empleando estrategias psicológicas que influirán en los agresores.
  • Desarrollar la inteligencia emocional: Con el objetivo es de aprender a regular las emociones propias, comprender las de los demás y captar las intenciones y sentimientos de otras personas con el fin de poder reaccionar de forma adecuada ante ellos/as. Además, se hace indispensable, tanto para acosadores como acosados, desarrollar la empatía con el objetivo de ser capaz de ponerse en el lugar de los demás y entender cómo se sienten y las consecuencias que tienen nuestros actos hacia ellos/as.
  • Trabajar la autoestima y el autoconcepto: posiblemente dañada, es importante que las expectativas de nuestros hijos/as hacia su futuro sean positivas, proporcionándoles las habilidades hasta ahora mencionadas y desarrollando su autonomía para la resolución de conflictos, aprendiendo a enfrentarse de forma pacífica a aquellas personas que no le tratan de una forma adecuada.

 

Si su hijo/a se encuentra en una de estas situaciones y necesita ayuda, le invitamos a acudir a la sección de “contacto” y comenzar a trabajar cuando antes con uno de nuestros profesionales. Además, si eres miembro de la Asociación de Madres y Padres ande Alumnos (AMPA) en el colegio de tu hijo/a, o simplememgte estás interesada/o en uno de nuestros talleres dirigidos a la prevención e intervención de acoso escolar en la escuela, puedes ponerte en contacto con nosotros en cursos@vohale.es para recibir más información

Javier Mayor

Psicólogo Col. P-2179

Últimas entradas

Al continuar utilizando nuestro sitio web, usted acepta el uso de cookies. Más información

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra POLÍTICA DE COOKIES, pinche el enlace para mayor información. Además puede consultar nuestro AVISO LEGAL y nuestra página de POLÍTICA DE PRIVACIDAD.

Cerrar