Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

¿Sabemos cuánto azúcar comen los niños?

 En Noticias

 

¿SOMOS REALMENTE CONSCIENTES DE LO QUE COMEN LOS NIÑOS?

¿ ESTÁN BIEN NUTRIDOS LOS PEQUES DE LA FAMILIA ?

 

Durante muchos años nos han bombardeado de mensajes erróneos por parte de multitud de interesados, naciendo unas creencias que han motivado unos hábitos no saludables, sin que los padres sean conscientes de ello.

Primeramente quiero empezar diferenciando dos conceptos. Por un lado definir qué es el azúcar libre y por el otro el azúcar intrínseco del alimento.

El azúcar libre es aquel que es añadido al alimento, sin que se encuentre naturalmente en sus ingredientes, mientras que el azúcar intrínseco es el que posee el alimento por contener carbohidratos por su composición.

Los dos tipos más importantes de azúcares intrínsecos, no perjudiciales para la salud son:

  • La fructosa, la glucosa y la lactosa, y también se encuentran en nutritivas frutas enteras.
  • Carbohidratos complejos: se encuentran en alimentos como verduras ricas en almidón, granos, arroz integral, productos procedentes de harinas integrales y cereales integrales.

Nuestro cuerpo, aunque no se crea por culpa de mentiras transmitidas durante años, obtiene suficiente glucosa sin necesidad de añadir azúcar no originario del alimento, siempre y cuando se realice una dieta saludable y equilibrada con todos los nutrientes mínimos que un organismo necesita para sobrevivir.

Los alimentos con carbohidratos complejos, serán sintetizados por el organismo y convertidos en glucosa, azúcar en sangre, con la finalidad de obtener energía para la célula.

La OMS (Organización Mundial de la Salud), recomienda un consumo de azúcar libre inferior al 10 % de las calorías diarias, preferiblemente inferior al 5%, obteniéndose unos beneficios para la salud, como la disminución de la aparición de caries. Para una dieta de 2.000 calorías, son unos 50 gramos de azúcar, el equivalente a unas 12 cucharillas de café. Para el 5 % serían 25 gramos, unas 6 cucharillas.

Una forma de intentar no llegar a un consumo muy elevado, es no consumir raciones con más de 5 gramos de azúcar libre, lo que puede que ayude a que al final del día el total de azúcares de productos procesados no supere en exceso las recomendaciones.

Estas cifras son nuevas para la mayoría de padres, desconociendo la cantidad de azúcar que consume su hijo, ingiriendo cantidades muy elevadas, sucediendo uno de los aspectos más peligrosos de la alimentación, como es el desplazar el consumo de otros alimentos que contienen nutrientes importantes y esenciales para una buena salud.

Los azúcares perjudiciales que se consumen habitualmente se encuentran escondidos en alimentos procesados que se consideran sanos. Una pauta fundamental para no caer en el consumo excesivo de azúcar libre es intentar consumir lo más que se pueda productos sin procesar, naturales, sin ingredientes añadidos.

Hay que tener mucho cuidado con los productos bajos en grasa. La grasa y el azúcar son los ingredientes que ayudan a obtener sabores ricos, por lo que si disminuye la cantidad de grasa, se tiende a compensar esa falta de sabor añadiendo azúcares. Este cambio suele ser menos saludable, ya que algunas grasas eliminadas no son perjudiciales si se consumen en una proporción adecuada.

¿ Conocemos la cantidad de azúcar libre que contienen ciertos alimentos muy consumidos por los niños ?

Casi en la mayoría de los casos en los que se sobrecarga de azúcar no saludable a los niños, es por desconocimiento de los padres de la cantidad de azúcar que les están dando.

A continuación quiero enumerar alimentos muy atractivos para los peques, que realmente pueden llegar a ser dañinos por el azúcar, procesado y más importante aún, por sustituir otros alimentos realmente necesarias para una nutrición correcta.

 

Pautas que pueden ayudar en el momento de la compra:

    • Cuanto menos ingredientes tiene el producto, menos procesado y más posibilidades de que el alimento sea más saludable.
    • Disminuir al máximo consumir alimentos procesados.
    • No consumir aquellos que tengan azúcar dentro de sus tres primeros ingredientes.

 

Es conocido que el azúcar es muy sabroso y adictivo, pero también es cierto  que nuestro paladar se puede educar o reeducar para que conozcamos nuevos sabores y destaquemos el suficiente dulzor de las frutas. Todo se basa en adaptarse a nuevas experiencias con nuevos alimentos que se tenían desplazados por este producto no saludable.

Nunca es tarde para comenzar unos nuevos hábitos y costumbres con los niños. Sobre todo, es primordial intentar no premiar con consumir productos procesados no saludables en momentos en los que el niño aprende lo que es saludable y lo que realmente es alimentarse. ENSÉÑALES QUE LA COMIDA NO ES UNA ACTIVIDAD PARA PASAR EL RATO Y SUPERAR MOMENTOS NO TAN BUENOS, SINO LA FORMA POR LA QUE PODEMOS ESTAR SANOS Y FUERTE. 

 

Mónica Machado

Nutricionista

Entradas recomendadas

Al continuar utilizando nuestro sitio web, usted acepta el uso de cookies. Más información

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra POLÍTICA DE COOKIES, pinche el enlace para mayor información. Además puede consultar nuestro AVISO LEGAL y nuestra página de POLÍTICA DE PRIVACIDAD.

Cerrar